BIENVENIDOS A LA FIESTA DEL 2009
EL 26 DE SEPTIEMBRE EN LOS CORTIJOS
OS ESPERAMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS.
HASTA PRONTO
POESIAS DE LOS GARZAS
Los garzas no son un mito
ni una mera realidad.
Las garzas son la familia
que se quiere de verdad.
Lo de menos es el nombre.
El apellido se pierde.
Pero el cariño pervive.
El cariño es para siempre.
Son diez hermanos que viven.
Felices y sin complejos.
Y consiguen reunir
a sus hijos y a sus nietos
en la fiesta cortijera
que esperan el año entero.
Vienen de todos los sitios.
De Getafe y de Madrid.
Leganés y Fuenlabrada
y de algún otro confín.
Especialmente queridos
si vienen de Barcelona.
Y aunque los vemos muy poco
ya nunca nos abandonan.
Este año se han unido
a la fiesta familiar
los de Daimiel, F. Caballero
y hasta los de Ciudad Real.
La Gregoria cada año
se ocupa de preparar
con ilusión y cariño
la fiesta de los garzás.
I
El ÁNGEL que es el mayor
ha hecho de todo en la vida
desde Herrero y practicante.
Buen cocinero de migas.
Y ahora trabaja la huerta
Criando buena hortaliza.
II
JULIÁN GARZÁS, el segundo,
de primero siempre hacía,
gobernaba a los pequeños.
Y repartía justicia.
Impuso la disciplina
cuando era necesario
y después se fue a Madrid
buscando mejor salario.
Las cosas le fueron bien
y tuvo prosperidad
y sobre todo alcanzó
una gran felicidad.
Su filosofía es buena,
su pensamiento mejor.
Su inteligencia ha alcanzado
una cota superior.
Siempre ha sido generoso
y confiado y alegre.
Emprendedor incansable
Y constructor de paredes
De pisos y de viviendas
Construyó barrios enteros
Dio trabajo a familiares
Y a mucha gente del pueblo.
Pero han pasado los años
Y ha sabido adivinar:
Que no es feliz quien más tiene.
Alcanzar felicidad
Es renunciar al dinero
Y vivir simplicidad.
III
CATALINO, organizado
muy bien sabe hacer las cosas.
Pereda bien que lo sabe
y sus hijos y su esposa.
Una persona feliz
muy querido y valorado
siempre pendiente de todo
y por eso respetado.
Observador incansable,
Ha aprendido a hacer de todo.
Fue constructor de viviendas
Y fotógrafo curioso.
Cualquier cosa que se hiciera
con Catalino contaban
en el trabajo y después.
Pereda le contrataba.
Es un hombre muy sensato
Lleno de ingenio y talento
IV
ANGELITA siempre fue
una mujer sin complejos.
Dedicada a dar amor
A sus hijas y a sus nietos.
La recuerdo siempre alegre
Con felicidad de dentro
Que refleja su mirada
Y su gran conocimiento
De la vida y sus sorpresas
De alegría y sufrimiento
Que vienen tanto por tanto
Casi al cincuenta por ciento.
Pero ella con la Gregoria
Caminando por los campos
Ha aprendido a ser felíz
Cuidando del tío Luciano.
Y de su hija Mari Carmen
Que nunca los ha dejado.
Toda llena de energía,
de alegría y entusiasmo
Y Santiaga, la mayor,
También estuvo a su lado
Dándole apoyo y firmeza
En momentos apurados
Un aplauso para ellas
Que todo lo han superado.
V
Y luego la CAYETANA
que ha vivido en Barcelona,
una mujer decidida,
inteligente, matrona,
trabajadora y sencilla,
algo ingenua y soñadora
que siempre ponía paz
en las discusiones tontas
que surgían entre hermanos,
con su mano bondadosa.
VI
LA MORENA, siempre niña,
soñadora y juguetona,
admirada por sus ojos
y su belleza española.
tan bonita su mirada
como su alma generosa.
la Morena quiere ser
esa eterna alma grandota,
que se enamora al instante
y siempre es tan protectora,
que ha estado siempre dispuesta,
a ayudar al que la implora.
Dando protección y amor
Con total dedicatoria
VII
Después viene la GREGORIA
La alegría de la huerta
La mujer más divertida
Que ha nacido en esta tierra
Ha cuidado del tío Polís
Y de todas las abuelas
Es un alma protectora
Que a la Virgen se encomienda
Mujer de gran corazón
Un alma de gracia llena
Ha recibido el encargo
Que le llegó de la abuela
De cuidar de sus hermanos
Pidiendo a Dios en la Iglesia
Que nunca nos abandone
Que la luz que viene de ella
A sus hijos ilumina
Desde el día que se fuera
Hace más de cuarenta años
Pero sigue su presencia.
La Gregoria es alma blanca
Toda llena de grandeza
Es la luz en el camino
Que ilumina las tinieblas
Y convierte en alegría
los momentos de tristeza.
VIII
Y después el tío ISABELO
Voy a contaros la historia
De aquella noche de invierno
Que pasé con este hombre
Que entonces era Sereno
Me enseñó como es la noche
En un barrio de Madrid
Y la gran calidad humana
Que nos daba a compartir
En sólo unas cuantas horas
Me enseñó grandes secretos
La noche en la gran ciudad
Que desde entonces recuerdo
Es un hombre decidido
Que a nadie tenía miedo
Se enfrentaba a delincuentes
Y a gamberros callejeros
Trabajador incansable
Y muy justo y muy honesto
En él todos confiaban
Sólo diciendo Isabelo
Los delincuentes temblaban
Y procuraban no verlo
huyendo de su presencia.
La gente buena del pueblo
Sentía tranquilidad
Cuando escuchaban: SERENO…
Y ahora han pasado los años
Y ha disminuido el genio
Pero ha aumentado el amor
De tus hijos y tus nietos
Que te quieren con ternura
Como todos te queremos
Con esa sonrisa grande
Y ese poderoso ingenio
Un hombre trabajador
Alegre y dicharachero.
IX
Y el tío ROMAN que los sigue
Siempre ha sido un hombre bueno
Nunca olvidó a sus hermanos
Cuando salía del pueblo
Cuando volvía de viaje
Siempre traía teveos
Hay uno muy especial
Que todavía recuerdo
Era El Hombre Enmascarado
Que yo me leía entero
Y también otros regalos
Y chuches y caramelos
Junto con la Cayetana
Venían de Barcelona
Traían grandes maletas
Repletas de muchas cosas
Que sorprendían a todos
Ellos estaban de moda.
La Felicia se quejaba
De lo lejos que vivían
Y Román se fue a Madrid
Para buscarse la vida
Pero de pronto, sorpresa
Se encontró una gran mujer
Que era toda una belleza
La Pili del tío Agustín
Vivía en la carretera
Y después de enamorarse
Tuvieron hijos y nietos
Que los han hecho felices
UN PARAÍSO en el cielo.
X
Y, por fin hemos llegado
a PASCUAL que es el pequeño
empezó yendo a la escuela
con el maestro D. Suceso.
Que admiraba a Bienvenido
Y era amigo de “to” el pueblo
Una pequeña muy rubia
Jugueteaba por el suelo
Despertado admiración
Por su gracia y por su ingenio
De todos los habitantes
Los grandes y los pequeños
La Sole era aquella niña
La hija del heladero
Dejó embrujado a Pascual
Y se convirtió en su sueño
Y Pascual se enamoró
Y detrás la fue siguiendo
Hasta hacerla su mujer
Con su gracia y su talento
Pascual, como buen garzás
Es algo tímido y serio
Pero muy trabajador
Muy alegre y con ingenio
Es como un niño mayor
Con alma de niño bueno
Que saca su inteligencia
Cuando juega con sus nietos.
ANGEL GARZÁS: EL HERRERO
Sospecho que has vivido.
Miserias de otros tiempos.
A la orilla de un río.
Entre álamos y abetos.
Sudando tu trabajo.
Por los campos manchegos.
Orgulloso y altivo
Con conciencia de bueno:
Un martillo en la mano
Y una reja en el fuego
Esperando al “manitas”
que moldee su acero.
Conocías de todo:
De artista a fontanero
En asuntos de forja
No tenias secretos
Y todos te llamaban
El Ángel, el herrero:
Dentista, practicante,
E incluso cristalero.
Eras un niño grande
Muy alegre por dentro
Que sentías orgullo
De ayudar a este pueblo.
No conocía el límite
Tu poderoso ingenio
Arreglabas relojes
Y sellabas pucheros.
Y han pasado los años
Y ahora te veo viejo
Pero sigues alegre
Con tu inocente ingenio
Campeón de la risa,
No cambies nunca en esto
Continua inocente:
Así es como te quiero.
Querido padre mío,
Gracias por todo eso
Que me has dado en los años
Tu magnífico ejemplo
Pero tuviste suerte
De tener a tu lado
Una mujer valiente
Que todo te lo ha dado
Cuidaba de los niños
Cuidaba de la casa
Y hasta se iba con ángel
Trabajando en la fragua
Te llevaba las cuentas
Del pequeño negocio
Que aunque era muy duro
Dinero daba poco
La Eufemia machacaba
Como el hombre más fuerte
Se encargaba de todo
desde tirar del fuelle
Y manejar el hierro
Como el propio marido
encendiendo los hornos
protegiendo a las niños
Sospecho que has vivido.
Miserias de otros tiempos.
A la orilla de un río.
Entre álamos y abetos.
Sudando tu trabajo.
Por los campos manchegos.
Orgulloso y altivo
Con conciencia de bueno:
Un martillo en la mano
Y una reja en el fuego
Esperando al “manitas”
que moldee su acero.
Conocías de todo:
De artista a fontanero
En asuntos de forja
No tenias secretos
Y todos te llamaban
El Ángel, el herrero:
Dentista, practicante,
E incluso cristalero.
Eras un niño grande
Muy alegre por dentro
Que sentías orgullo
De ayudar a este pueblo.
No conocía el límite
Tu poderoso ingenio
Arreglabas relojes
Y sellabas pucheros.
Y han pasado los años
Y ahora te veo viejo
Pero sigues alegre
Con tu inocente ingenio
Campeón de la risa,
No cambies nunca en esto
Continua inocente:
Así es como te quiero.
Querido padre mío,
Gracias por todo eso
Que me has dado en los años
Tu magnífico ejemplo
Pero tuviste suerte
De tener a tu lado
Una mujer valiente
Que todo te lo ha dado
Cuidaba de los niños
Cuidaba de la casa
Y hasta se iba con ángel
Trabajando en la fragua
Te llevaba las cuentas
Del pequeño negocio
Que aunque era muy duro
Dinero daba poco
La Eufemia machacaba
Como el hombre más fuerte
Se encargaba de todo
desde tirar del fuelle
Y manejar el hierro
Como el propio marido
encendiendo los hornos
protegiendo a las niños
los llevaban en hombros
las noches de más frio
dormidos los muchachos
y un puchero cocido
que rodó por el suelo
siendo las once y pico
otra noche sin cena
pero no se han caído
los niños de los hombros
ellos siguen dormidos.
La Eufemia trabajaba
y buscaba trabajo
y ayudaba a la gente
que llegaba a su lado
Y al que le pide ayuda
aún los sigue ayudando.
y ayudaba a la gente
que llegaba a su lado
Y al que le pide ayuda
aún los sigue ayudando.
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